En dos investigaciones distintas, los equipos de la Universidad de California (UC) en Santa Bárbara, California, y de la Universidad Saarland en Saarbrucken, Alemania, describen ataques que parecen haber sido tomados de las páginas de novelas de espionaje. En Saarbrucken, los investigadores han logrado leer las pantallas de las computadoras a partir de los pequeños reflejos en objetos tan comunes como vasos, teteras e incluso el ojo humano. Por su parte, el equipo de la UC ha trabajado en una forma de analizar un video de las manos sobre un teclado para tratar de deducir lo que se escribe.
La tendencia ha sido enfocarse en el software y el hardware de la PC, pero este tipo de investigación, que data de por lo menos 45 años, observa el entorno físico. A diferencia de otro tipo de información, los datos sobre estas investigaciones han sido revelados al público.













